“Orogénesis: cuando la montaña se vuelve sonido”

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“Orogénesis: cuando la montaña se vuelve sonido”

Desde Copiapó y el desierto de Atacama hacia la escena del jazz contemporáneo, el saxofonista presenta “Orogénesis”, un disco que cruza identidad, madurez artística y una profunda conexión con el paisaje del norte de Chile.

  • ¿Qué significa “Orogénesis” y cómo se relaciona este concepto con la música que compone el disco?

La Orogénesis es el proceso de formación de montañas debido a diversos factores, principalmente compresivos, como la subducción que es el choque de placas tectónicas que ocurre aquí en Chile, desde hace millones de años y es la que origina el alzamiento de la Cordillera de los Andes.  Yo lo veo como el acomodo de las tensiones, y la música que hago refleja el acomodo de mis tensiones y vivencias, lo que me ha tocado conocer y experimentar, y el estudio de la geología ha sido fundamental en este proceso de entender el mundo que me rodea. Me gusta el desafío de intentar compartir estos conocimientos, metafóricamente,  a través de la música, por lo cual “Orogénesis” es la continuación de mi primer álbum “Subudcción”.

  • ¿De qué manera tu origen copiapino y el territorio del norte de Chile dialogan con la estética y el imaginario de “Orogénesis”?

Dialogan de manera directa desde el minuto uno de mi existencia, ya que nací y crecí en Copiapó, un pueblo minero con una geografía donde predominan los cerros y las montañas. Hablamos del desierto de Atacama, el más árido del mundo, la “crème de la crème” para quienes estudian geología, ya que sus cerros, al no tener cubierta vegetal, permiten apreciar todas sus maravillas in situ.

Si no hubiera nacido aquí, no habría estudiado en el Liceo de Música de Copiapó ni sería geólogo, y quizás tampoco sería músico, aunque mi papá lo es, y creo que por ahí viene la veta.

  • ¿Qué influencias musicales y personales estuvieron presentes al momento de escribir este material?

Me gusta mucho el jazz de los años 40s, Charlie Parker y el bebop, pienso que es moderno y nunca deja de estar a la vanguardia, también me considero seguidor de la música de John Coltrane, pero con los años y el compartir con músicos más jóvenes que yo me ha llevado a escuchar propuestas mas contemporáneas, como Patrick Bartley, Chris Potter, y la leyenda Kenny Garret, creo que ellos son mis influencias actuales. Por otra parte, también influyó mucho mi viaje por dos meses a New York en agosto de 2024,  fue maravilloso poder compartir y aprender el lenguaje directamente con músicos locales en las Jam Sessions del Smalls Club en Manhattan, y el club “Ornithology” en Brooklyn, además pude tomar clases con el maestro Miguel Zenón y conocer a Patrick. Pero lejos, el momento que más me inspiró y motivo a crear material nuevo fue la experiencia de tocar mi música en el mítico Minton´s Play House de Harlem, con Jon Thomas en piano, Jason Clotter en contrabajo y Charles Goold en batería. 

  • ¿En qué se diferencia este segundo disco de tu trabajo anterior?

Mayor recorrido y madurez en todos los aspectos de la vida, principalmente en la música, por ende este álbum lo siento mas reposado, con mas detalles, con mas trabajo y profesionalismo de mi parte, le puse mayor énfasis al diseño de arte de la carátula, quería algo que realmente reflejara la magnificencia de la Montaña y creo que “Matt Maynard” logró captar la esencia de lo que buscaba en sus fotografías. Creo que “Orogénesis” es una obra de arte mas completa.

  • ¿Por qué elegiste el formato de trío para este proyecto y de qué manera el lenguaje de Nahuel Blanco y Edzon Maqueira influyen en el sonido del disco?

Porque buscaba una sonoridad acústica y moderna en un formato contemporáneo, además el prescindir de instrumento armónico lo vuelve mas desafiante, hay mas espacio, mas riesgo, me gusta ese juego contrapuntístico entre el saxo y el contrabajo y siento que con Nahuel se nos da muy fluido, además la solidez rítmica de Edzon, su sensibilidad y manejo de dinámicas aportan al cómodo desarrollo de lo acústico, me gusta este formato porque es mas callejero, mas aperrado, literal podemos tocar en la punta del cerro y no necesitamos de corriente eléctrica ni aparatos extras para sonar bien, además nos llevamos y entendemos muy bien con los chicos.

  • ¿Qué fue lo más desafiante y lo más gratificante de todo este proceso?

Esta difícil decidir, ya que todo fue desafiante y gratificante, menos la rendición de cuentas del proyecto (broma) … yo creo que lo más desafiante fue la sesión de fotos en la montaña, ya que si bien el fotógrafo Matt es montañista experto, y yo tengo algunas nociones y experiencia por mis estudios en geología, obviamente subir el contrabajo y la batería a la montaña fue tremendamente riesgoso, habían muchas cosas que podían salir mal, fuimos a un spot llamado “Lomas del viento” camino a Farellones, fue toda una tarde de fotos y videos en la cima, por lo cual tuvimos que dejar los vehículos abajo y subir a pie durante unos 20 minutos aprox. y luego tuvimos que bajar de noche, un tropiezo podía ser letal para los instrumentos, pero fuimos todos muy profesionales y salió todo bien…y lo mas gratificante fue cuando terminamos de grabar la música en el estudio.

  • ¿Qué desafíos ha implicado para ti como músico del norte del país el buscar tu espacio dentro de la escena del jazz capitalino?

Primero el estar lejos de la familia, ellos son mi motor, es difícil para mi, y por otro lado lo económico, es muy difícil vivir de la música, en especial del jazz en Chile y el mundo, es un desafío constante, además en los últimos años han cerrado varios clubes dedicados al jazz en la capital, como “Trombapomodoro” y “Thejazzcorner” y la escena de músicos ha ido creciendo, lo que genera una mayor competencia por obtener una fecha y trabajos, aunque viendo el lado positivo, siento es un motivo para seguir aprendiendo y creciendo.

  • ¿Qué puede esperar el público del concierto de lanzamiento en Thelonious y cómo se transforma esta música en la experiencia en vivo?

Si bien la música fue grabada en gran calidad, con los mejores equipos, en uno de los estudios mas prestigiosos y cotizados actualmente por los músicos de jazz, como lo es “Palo Quemado” pienso que la experiencia en vivo siempre será la mejor para disfrutar la música, además el concepto acústico genera un ambiente mas orgánico, natural, los sonidos son producidos directamente entre el contacto del músico con su instrumento, a decibeles agradables. Además, Thelonious es el lugar ideal para ir a escuchar esta música, ya que Erwin, su dueño, pone siempre la música primero, promueve la escucha respetuosa y eso lo hace único en la capital y la verdad no conozco otro club en Chile que haga callar al público cuando están opacando la música, eso se agradece.


Sergio Olivares Ayala lanzará su segundo álbum titulado “Orogénesis”, el sábado 17 de enero a las 21:00 horas en Thelonious, lugar de Jazz. El concierto contará con la participación de Nahuel Blanco en contrabajo y Edzon Maqueira en batería.

Entrada: $5.000.

Thelonious, lugar de Jazz queda ubicado en Bombero Núñez 336, Barrio Bellavista.

Reservas: (562) 2735 7962 / [email protected]

Este proyecto fue realizado gracias al apoyo del Fondo para el Fomento de la Música Nacional, Convocatoria 2025.